Para la mayoria de tartamudos encontrar empleo es muy problemático y muchas veces es el origen de desánimos y enfados con uno mismo por ser tartamudo.
Tenéis que pensar que si para una persona que no es tartamuda ya le cuesta encontrar trabajo, imaginaros para un tartamudo. Las famosas entrevistas grupales en que estás con todo un grupo de candidatos y que quieren ese puesto a toda costa y se tiene que discutir sobre un tema. La ansiedad y la sensación de querer hablar y que las palabras no salgan y te quedes sin decir una palabra en toda la entrevista grupal, o cuando estás delante de un tribunal de 5 o 6 personas exponiendo tus ideas sobre el teletrabajo y sobre como puedes revitalizar un pueblo de los Pirineus de Girona... El buscar trabajo es una tarea eminentemente verbal, ni más ni menos...
En la Fundación hay muchos jóvenes y no tan jóvenes que son abogados con notas cum laude, informáticos y muchas otras profesiones, que por culpa de la tartamudez no pueden trabajar de lo suyo. Os podéis imaginar el grado de desánimo de esas personas. Años estudiando para que después no podamos trabajar de lo que hemos estudiado...
En este tema he tenido relativa suerte. Llevo trabajando desde los 17 años y dentro de lo que cabe (excepto un verano que estuve trabajando en una fábrica) siempre he trabajado de lo mio. Hará cosa de 3 semanas he cambiado de trabajo y me encuentro ahora trabajando en una empresa de informática donde estoy yendo a ver clientes para hacerles formación o evaluación de las necesidades que tienen, hacer demos de los programas... O sea una tarea eminentemente verbal. La verdad que estoy muy contento...
Pero no todos los tartamudos han tenido la misma suerte. Se tiene que concienciar a los empresarios y administraciones que un tartamudo es tanto o más válido que una persona con habla "fluida". Podemos programar con la misma eficiencia que cualquier otra persona, podemos pasar la contabilidad como cualquier otra persona, dirigir una empresa como hacen Adolfo, Yoly, Sara y tantos otros...
Esperemos que esta sociedad vaya cambiando para los tartamudos igual que ha cambiado para los gays, los disminuidos físicos y psiquicos y seamos totalmente aceptados tanto en el mercado laboral como en la propia sociedad. Pero también tengo que decir que somos los propios tartamudos que tenemos que salir del armario y romper todas las cadenas que nos hemos ido poniendo durante todos estos años nosotros mismos. Hay un cuento de Jorge Bucay, escritor argentino de éxito de libros de autoayuda, que explica la historia de una persona que quiere mudarse desde un ciudad triste y deprimida hasta una ciudad que le dicen que es bonita y animada. Comienza a hacer el camino y al principio se encuentro un zarzal y lo esquiva, después se encuentra un barranco y lo supera. Conforme va superando problemas esta persona se cansa más y más. Y cuando está a punto de llegar se encuentra con el último obstáculo y ese obstáculo no sabe como superarlo. Y en esas que aparece un niño y lo supera. El viajero le pregunta que como ha podido superar ese obstáculo y el niño le responde que con ganas y con voluntad. La moraleja del cuento es que los obstáculos nos los ponemos nosotros mismos. Así que si nosotros no nos atrevemos a ir a ciertos sitios, estamos cerrando una puerta. Y nos negamos a otra, nos cerramos otra y asi hasta que nos encontramos desanimados y vienen las depresiones. En definitiva: ¡¡¡ Nos tenemos que enfrentar al mundo, ya que el mundo es tan nuestro como de cualquier otra persona !!!
Saludos cordiales y hasta la próxima,
ABEL ROBLEDO TIERNO - "Roblins"